La Radiofrecuencia es una técnica que consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas que estimulan los procesos naturales de la regeneración de colágeno y aumentan la circulación sanguínea

Radiofrecuencia Corporal en Barcelona

La radiofrecuencia corporal es un tratamiento estético no invasivo que utiliza ondas electromagnéticas para calentar las capas más profundas de la piel. Este calor controlado estimula la producción de colágeno y elastina, mejora la circulación sanguínea y destruye las células de grasa.

Radiofrecuencia corporal

La Radiofrecuencia es una técnica que consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas que estimulan los procesos naturales de la regeneración de colágeno y aumentan la circulación sanguínea. También, estas ondas electromagnéticas generan un rápido movimiento rotacional de las moléculas de agua del tejido graso que por fricción se calienta ayudando en los procesos de eliminación de grasa localizada.

La duración de la radiofrecuencia dependerá de las necesidades puntuales de cada paciente, en función a su edad, área a tratar y tipo de piel.

La Radiofrecuencia corporal es un tratamiento no invasivo que remodela la figura mediante la eliminación de la grasa, la celulitis y la reducción de la flacidez corporal. Además, ayuda en los procesos de liberación de toxinas y mejora de la circulación.

Cómo se aplica y beneficios

Cómo se aplica

Preparación: Se aplica un gel conductor sobre la zona a tratar (abdomen, muslos, glúteos o brazos) para proteger la piel y facilitar el deslizamiento del cabezal.

Aplicación: El especialista pasa el dispositivo realizando movimientos circulares y ascendentes hasta que la zona alcanza una temperatura de unos 41 a 43 grados.

Sensación: Es un procedimiento indoloro; solo percibirás una agradable sensación de calor.

Duración: Las sesiones duran entre 30 y 60 minutos, dependiendo del área.

Beneficios principales

Combate la flacidez: Reafirma la piel al estimular el colágeno y la elastina, mejorando la firmeza en zonas como brazos y abdomen.

Reduce la celulitis: Rompe los nódulos de grasa subcutánea, alisando el aspecto de piel de naranja.

Mejora la circulación y el drenaje: Ayuda a eliminar toxinas y a reducir la retención de líquidos.

Efecto reductor: Facilita la combustión de grasas localizadas al acelerar el metabolismo de los adipocitos (células grasas).

¿Qué es la radiofrecuencia corporal y para qué sirve?

La radiofrecuencia es un procedimiento de medicina estética que consiste en aplicar ondas electromagnéticas de alta frecuencia en la piel, provocando el calentamiento controlado de diferentes capas de la dermis, lo que favorece el drenaje linfático, la formación de nuevo colágeno y elastina, la circulación en la piel y en el tejido subcutáneo y la migración de fibroblastos.

Se trata de una técnica indolora que se utiliza comúnmente para tratar la celulitis y la flacidez de la piel en cualquier zona del cuerpo. El efecto más inmediato al aplicar la radiofrecuencia es la contracción del colágeno para que, tras varias sesiones, se logre reestructurar el colágeno profundo y se formen nuevas fibras que reemplacen a las ya envejecidas, proporcionando de ese modo una mayor elasticidad a los tejidos y una piel más tersa. Como consecuencia, se reducen las arrugas y la flacidez corporal.

Los efectos se consiguen, generalmente, a partir de un mes después de la aplicación, y van mejorando durante los siguientes, aunque esto depende del estado del colágeno de cada persona. El procedimiento es sencillo, basta con que el paciente se tumbe en una camilla para que el especialista le vaya colocando un gel específico sobre la zona a tratar y deslice el equipo de radiofrecuencia con oscilaciones circulares, verificando en todo momento la temperatura de la zona con un termómetro láser. A continuación se retira el gel y se limpia el área tratada.

La cantidad de sesiones y la duración de las mismas serán siempre determinadas por el especialista

¿Cuántas sesiones de radiofrecuencia corporal se necesitan para ver resultados?

En primer lugar, el especialista de nuestra clínica de medicina estética lleva a cabo un diagnóstico personalizado antes de comenzar con el tratamiento. Es en esta primera visita cuando se determina la clase de tratamiento, el cual dependerá de las características personales del paciente, como la edad, la zona a tratar, el metabolismo, la deshidratación de la piel o la estructura de los tejidos. La cantidad de sesiones y la duración de las mismas serán siempre determinadas por el especialista. Por lo general, se recomienda efectuar entre seis y doce sesiones para los tratamientos corporales, ya sea en cada nalga, abdomen, etc. El tiempo mínimo que debe transcurrir en cada sesión es de 72 horas, y lo más recomendable es someterse a una o dos sesiones por semana para lograr los mejores resultados.

Los resultados se pueden percibir desde la primera sesión, aunque el efecto es progresivo y va aumentado en el tiempo. Los resultados en su plenitud se verán varias semanas después de la última sesión. Una vez concluido este tratamiento de medicina estética, es recomendable acudir a una sesión de mantenimiento cada cierto tiempo en función del tipo de piel. Suele ser frecuente que el especialista recomiende una sesión cada tres meses aproximadamente. Asimismo, para mejorar los resultados es aconsejable aplicar un producto cosmético específico en las áreas tratadas después de cada sesión de radiofrecuencia. No conviene exponerse al sol o los rayos UV un día antes o después de la sesión.

Médicos

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Algunas preguntas frecuentes

No, es un procedimiento indoloro y no invasivo. Durante la sesión sentirás una sensación de calor profundo muy agradable, similar a un masaje con piedras calientes.

Muchos pacientes experimentan un ligero «efecto flash» y una mejora en la tensión de la piel desde la primera sesión. Sin embargo, los resultados completos son progresivos y suelen apreciarse a partir de la cuarta o quinta sesión, ya que requieren tiempo para que el cuerpo genere nuevo colágeno.
6 y 10 sesiones, dependiendo del estado de tu piel y tus objetivos personales. Lo habitual es realizar una o dos sesiones por semana.

Los resultados son duraderos (pueden mantenerse durante meses), pero no son permanentes. Para prolongar los efectos, se aconseja llevar un estilo de vida saludable (dieta y ejercicio) y realizar sesiones de mantenimiento cada cierto tiempo.